fulgor que no termina
mujer acabada en los páramos
de lo improbable
ausencia de mal
venido a perder
a tus pupilas
tu dolor es mi dolor
-te digo-
y que esa confusión
fecunde el mundo
la angustia termina allí
donde tus dedos trazan
mi silueta en las sombras
una cascada de algo enorme
planea esta noche
sobre esa respiración tuya
que me enmudece
que me conduce
a un pasmo
en el que no acabas nunca
No comments:
Post a Comment