Monday, May 29, 2006

Dialogos entre el Profesor Camestres de Maguncia, Loro de ascendencia chiapaneca de lengua negra y cabeza amarilla, con el erudito Widmung Liebesbotschaft, considerado por muchos expertos como el último de los místicos rococó.

Loro.- Mister W. ¿desde la perspectiva de su vasto entender, en que medida influye el precio de la tortilla en el caminar sobre la tierra del espiritu absoluto hegeliano?
W.L..- Mi buen amigo loro, esperaba una pregunta semejante de parte de usted. Se ve que ha llegado en sus estudios a un punto de no retorno. pero su torito no me asusta...
Loro.- Le aseguro a usted que no fue mi intención...
W.L..- Lo entiendo mi emplumado amigo, no necesita dar explicaciones, le aseguro que creo en sus sanas intenciones, en que su pregunta es bienintencionada y sin ningún afán de mostrar en ella, asomo alguno de vanidad o presunción de tanta erudición...
Loro.- Usted me entiende Widmung, tan sólo quiero comprobar si nuestras intuiciones siguen teniendo algún punto de acuerdo, si podemos seguir caminando por nuestros respectivos senderos con la esperanza de encontrarnos algún día justo en la meta final...
W.L..- Seguramente así será Profesor Camestres, ese día al fin daré punto final a mi querido diario, y podré comerme tres cemitas de surtido, tal vez cuatro, sin remordimiento alguno. Creo que si bien su pregunta podría servir de pretexto a toda una nueva teoria defendida por legiones de positivistas logicos y pastores protestantes, es errada su perspectiva inicial. Es brillante sin ninguna duda, pero inutil en última instanCIA, me temo. Creo que pierde usted de vista el problema real. Si bien lo planteado en su pregunta es un problema urgente en términos civilizatorios, creo que el verdadero problema no radica en términos de masa de Maseca y Hegel en editorial Porrúa, sino en la creciente perdida, aparentemente irremediable, en la extinción incontestable de la faz de la tierra; de la tradicional torta de agua...(El Profesor Camestres no puede disimular un expresión de envidia y asombro, lo habia sabido! lo habia intuido antes! y sin embargo desechó esa intuición simplemente por haberle surgido mientras veia un viejo video de su abuelita prediciendo la llegada del ferrocarril al pueblo).
Loro.- (retomando la compostura, intenta disminuir la brillantez de la respuesta de W.L.).- Pero a fin de cuentas, el pan es pan Widmung, no puedes evadir ese hecho disfrazandolo con sutilezas lingüisticas...
W.L..- Recuerde usted siempre que lo importante es la forma. Además a la torta no hay que calentarla, eso le da un estatus ontológico no accidental. Solo pensando en esto podemos vislumbrar lo trágico de su desaparición. El precio del petroleo y del gas sube, y prontó será imposible calentar un sola tortilla, y todos sabemos lo feo que es comer con tortillas frias, se quiebran y son más difíciles de digerir. En cambio con las nobles tortas uno tiene ese problema, puede uno seguir filosofando mientras se come. Las tortillas estàn desapareciendo Camestres, no puedes ignorarlo. Su uso ya ha degenerado en aberraciones como las Taco Parties, y según algunas de mis fuentes, -todas muy confiables- podemos esperar cosas peores. No desperdicie su intelecto en asuntos que no tienen solución ni futuro.
Loro.- (Con el corazón contrito, y en evidente desventaja argumentativa, pues su dieta es fundamentalmente a base de semilla de girasol, intenta ahora aceptar el ángulo de opinión de W.L., pero dándole una variante propia). Supongamos por un momento que la desaparición de la torta de agua, anula en verdad la necesidad anteriormente inaplazable de solucionar todo acerca de lo aprioris kantianos, ¿qué no será entonces posible la existencia de una conspiración para erradicar de la memoria del hombre la fabricación de la torta de agua? ¿acaso no le parece sospechoso que en tan solo unas cuantas décadas esta ciencia sagrada esté ya casi extinta? Piénselo; me acaba de decir que el asunto de la tortilla está mas allá de toda solución, ¿y ahora también la torta? ¿y lo dice usted asi tan tranquilo?!...
W.L.- Sagaz observación amigo mio, pero usted mismo ya me dió la respuesta. Mire usted, esto precisamente es el caminar sobre la tierra de ese fantasmote que dice Hegel que veia por las noches. Usted ya lo habia mencionado amigo!, nuestras intuiciones se tocan y se complementan en este preciso punto! . ¿Por qué lo creo asi?, porque creo que tenemos el vicio de querer encontrarle siempre una explicacion causal a los grandes acontecimientos, uno encanece por las vertientes teleológicas para no tener que llamarles casualidad o peor aún, pera no tener que aceptar que aunque lo estemos viviendo son en realidad un absoluto misterio... ya lo decia el Gran Kalimba...
Loro.- ¿Un espíritu Ourixa?
W.L.- No, el cantante pop: "Yo no sé mi amor, (sustituyamos amor, por sabidura, gnosis, ciencia) qué hago buscándote, (pues) si te gano pierdo libertad".... ¡Se da cuenta!, ¡¡conocimiento es esclavitud!!!, perdición!!! Y no hay hilos de Ariadna, no!. Eso es para los cobardes. El Minotauro debe morir.
Loro.- (espurgandose un coruco, y exclamando con admiración sincera y entrecortada)... Asombroso, asombroso...¿Entonces usted sugiere que en el abordaje de un problema cualquiera, debe uno resignarse siempre a no tener todos los datos de la ecuación?...mmmh, revolucionaria postura, sobre todo para los teólogos y para los periodistas de espectáculos. ¿Piensa publicar esto Widmung?, no subestime la ira de Paty Chapoy, ademàs de budista es muy combativa y poderosa. Sin olvidar al Papa, of course. Se pondría en evidencia para la comunidad científica que tantas oscuras palabras son tán sólo un artificio para ocultar su falta de saber. Además Jaime Maussan tendría la justificación téorica para exigir apoyo del gobierno para llevar a cabo sus investigaciones. ¡Nadie lo pararía!
W.L.- No crea que no he pensado en eso, no en vano estudie con los Legionarios. Se cuidarme la retaguardia. Alli me enseñé a ser cauteloso y previsor.
Loro.- (mirando de reojo el doble nudo en los huaraches de W.L, pensò que W.L. debia ser en efecto muy cauteloso. Usa doble nudo en sus agujetas en unos huaraches de correa que no las necesitan)... debe usted tener cuidado, esa gente no perdona.
W.L.- Me considero un apostol de todo saber amigo loro. Mi unica previsiòn es darla a conocer a los cuatro vientos, asi cualquier ataque en mi contra serìa atribuido a los sospechosos de siempre, ya sabe, El Vaticano, los àrabes, Salinas de Gortari...en esto consiste mi mejor defensa.
Loro.- Bueno, como su amigo mi obligación era hacerle ver las desventajas a la salud que puede representar su teoria. Aunque de serle sincero no me parece nada nueva. Ya muchos antes que usted han sabido y defendido la provisionalidad de todo saber, y la inutilidad y vanidad de su misma existencia.
W.L.- No podia estar más de acuerdo, ¿sin embargo quién les ha hecho caso?, ellos mismos incluso, siguen en sus luchas intestinas dentro del Partido o dentro de las Universidades. Todos esperan llegar a la rectoria, eventualmente. ¿No acaso el mismo Heiddegger se convenció que si usaba ese bigotito nazi, su Dasein se vería favorecido por el régimen?. Usted me dirá que la explicación a eso es simple, y que no lo culpa, dado que todos nosotros hemos de comer y de corretear el bolillo per secula seculorum. Sin embargo el Ser-en-el-Mundo ha de considerar este tipo de requerimientos y funciones corporales como un fondo dado aprioristicamente, sobre el cual se manifiesta su verdadera posibilidad, latente y desarrollable. Es decir, lo importante es el oficio del pensar, acerca y en torno de los senderos que se nos abren en el reino de lo posible, como forma de consuelo o de tibia y vacilante luz en este frio universo sin dioses...
Loro.- ( un poco extrañado por estas palabras, pues en su selva natal no habia senderos sino brechas abiertas a punta de machete que se cerraban casi de inmediato. Además la temperatura en ningún caso bajaba de 28 grados centígrados. ¿De dónde demonios sacaba eso del frio universo?). Entiendo que se contradice usted mismo amigo mio. Hace un rato me aseguraba que lo que importaba era la forma, y ahora me dice que es vano y superfluo el sagrado hecho de comer o aún, defecar. Todo esto se manifiesta en este reino de-lo-superficial-formal-que-usted-parece-aborrecer... no me diga que nunca se ha tirado un pedo, o ¿acaso seré un despreciable Das-Man por el solo hecho de estornudar, eructar, o cantar-en-medio-de-una-farra-el-célebre-cu-cu-rru-cu-cu-paloma?. Me parece poco democrática su visión...
W.L.- (acariciando su cuadrado y tupido bigotito)...je, me ha descubierto Loro...pero no me malentienda, yo solamente digo que hay cosas que no podemos cambiar, y que hay otras que si podemos. Que la pérdida de esta ciencia sagrada de la hechura de la torta de agua sea obra de los jesuitas o de los iluminati poco importa. Es inútil especular acerca de quiénes dirigen esta supuesta conspiración, puesto que no lo podemos probar. Resignación ante lo inevitable.
Loro.- (nada contento con esto. Hasta la fecha no podia soportar que le cortaran las plumas para que no volara). Pero bueno, ¿entonces que es lo que debemos hacer?.
W.L.- Le ruego no use esa gigantesca palabra: Deber. Otro producto de la vanidad humana, nuestro pecado màs amado. Hemos de aceptar que el verdadero despliegue del reino de lo humano, se da en el laberinto espinoso del Poder, y no en los campos arcàdicos del Deber. Del menosprecio de esta intuición, le han salido a la humanidad sus màs horribles vergüenzas.
Loro.- (se habia puesto cómodo, le agradaba la compañia del místico y le tenía confianza, estaba parado sobre una sola pata y su plumaje estaba esponjado. Solo le hubiera gustado tener algo para roer. Un pedazo de madera, una planta de sombra estarían perfectos). Bueno, bueno; ¿qué es lo que podemos hacer? Uno vive de esto, no lo olvide. ¿No me diga que le gustaria deshacerse de sus saquitos de pana, de su pipa, y de esta colección prehispánica y máscaras de Güegües que adornan su estudio?