Decimos mirada, debía ser Mundo
y nuestro andar antiguo se recrea pese a todo
pese a este mundo de imposible hechura
de imposible horror mas allá de todo alarido
por atroz imaginado.
Obviamos personas, debían ser palabras
los océanos nerviosos lo sabían
antes que nuestro rumor se elevase sobre la noche
antes que la marca de hombres trazara en ella sus afluentes
su presencia inquietante.
Miramos historias y palabras
cuando el ojo sólo es ojo en otra mirada
en esa otra breve noche de silencio
verdadero abismo develado
Y este viento
que no ha de cesar de tocarnos
nos llama desde otros vacíos
nos ofrece una muerte amable
interna en nuestra propia sombra
ausente de nosotros.
De ese vestigio anòmalo.
No comments:
Post a Comment