la causa de la cura del mundo
es una cierta música
una tonada lentísima
que invoco y convoco
que hago vivir
como si un ente fuera
por las mañanas
antes del café y el períodico
antes incluso
que el internet
se trata de una pieza-criatura
que vi hace más de diez años
y que recuerdo hermosa
pero que reencontré hace poco
lo único que sentí fue: magnífica
muy madura
como una mujer en verano
con vestido amarillo
y esperándome
comienzo a tocarla con la mano izquierda
siento su tremor pudoroso y potente
ella
se despliega de verdes y anaranjados
en mis dedos
se pone un velo que hace que nunca
sea posible nada
que no sea
ternura basta
firme
oceánica
nadie me escucha
y asi me oyen
todos los rincones del presente
el mundo aqui
se propicia
su propio bálsamo
No comments:
Post a Comment