blanca
blanquísima
te rendía tributo un fulgor venido desde siempre
te besaban la espalda todas las odas del mundo
te besaba yo
atónito
como si fuera posible beberte y luego morir
te supieron madura mis manos y mis muslos
te hice yerba y niebla-melodía
mandrágora hembra
gurú de tréboles
te adoré como el primer viento acarició
los acantilados que no habían nacido anoche
y tú emocionada
renacida niña
pira de raíz honda
extendías para mi en el horizonte
tus labios y tu aroma que inauguraron este mundo
estancia donada al hombre
por algún animal benévolo
fuiste dunas de tibio roce
húmedo y ciego pálpito
venido a morir a mi
marea dúctil
dócil y ancestral llamado
aroma de eternidad
venido a parar hasta mis labios
te canto
como cantó el alfarero
sus primeras ofrendas a la tarde
su ancestral reclamo
su ansia beduina de musgos en cascada
¿habré de saberte toda
ciudad ya hecha
ansia de conquista
odalisca oculta
leyenda hecha carne?
No comments:
Post a Comment