Monday, January 02, 2017

Carta a un amigo venerable sobre la moral de casa con puertas cerradas, la confianza de casa con puertas abiertas y la sonrisa de los que no tienen casa.

"Algunos, cierran las puertas de su casa para que nadie entre, otros, las abren para que entre quien quiera, pero pocos, muy pocos, los que no tienen casa" Alberto Blanco.

Mi acercamiento a los estoicos, como todo en mi ultimamente, ha obedecido a mi creciente talante tradicionalista, conservador, -que no reaccionario-, premoderno. Cada vez màs se me hace todo lo que escriben y piensan los filòsofos como una suerte de poesia con complejo de superioridad, un querer llevar "mi vida y mis problemas" a niveles generalisimos de lo que el mundo debe ser, es, padece o parece; y para decirlo menos elegantemente, como el tìpico berrinche sabelotodo de un adolescente rico para con sus sufridos padres.

En esa direcciòn, nuestras grandes catedrales racionalistas, logros tecnològicos y refinamientos espirituales, si bien geniales, no son sino desvarios del afan de poder de un yo agigantado en el peor de sus sentidos. Los lògicos modernos por ejemplo, se basan en Wittgenstein como en un dios para decirle al mundo que debe renunciar a sus sentimientos, traumas, miedos y expectativas, simplemente porque el lenguaje en ellos expresado no contiene màs que pseudoproposiciones. Y ellos asi intentan comportarse en sociedad, sin aceptar que son igual que la mayorìa de nosotros, pequeños niños llagados. Ademàs se olvidan que el gran Wittgie, oraba permanentemente, intentando conjurar la llegada del demonio que vendrìa en persona para llevàrselo!

Lo que intento decir, es que a lo que me ha llevado la creciente convicciòn de que el mundo y la vida en realidad no son tan complicados como parecen, es que màs allà de cual sea el fundamento del conocimiento, de la realidad y del mundo y la consciencia, debemos ocuparnos de problemas que nos son comunes por ser carnales, es decir, no por ser humanos, sino por el pànico que nos define por tener un cuerpo tan fràgil y una vida tan corta. asi que se me hace una actitud conveniente dedicarse a investigar, meditar y practicar cual seria la mejor forma de vivir. Y basado en el poema de Alberto Blanco arriba medio citado, he de decir lo siguiente:

1.-Si uno elige vivir con puertas y ventanas cerradas, es decir, asumiendo noblemente que este miedo de morir y de padecer constituye entre los hombres nuestra ùnica hermandad posible, nuestro ùnico vinculo real y ancestral, màs allà de los accidentes superestructurales de la historia, hemos de vivir la vida de manera que resulte lo màs segura y satisfactoria posible, siempre teniendo en cuenta, que una vez en este camino, la unica forma de evitar la mezquindad serà el otro ser como unico camino posible de accion, omisiòn, risas, abrazos, cuidado, silencios, palabras y amor.

Esto no es demasiado distinto de tu confianza en la simplicidad de la camaraderia y del cultivo de la amistad que propones. Creo que para todo ser sensato el cultivo de la felicidad es desde este punto de vista lo mejor a hacer. Se trata de hacer el miedo màs manejable, sabiendo con toda certeza que desde este punto de vista el madurar es conveniente, y sabiendo que madurar significa ir orientando de la mànera màs propositiva y comunitaria posible, algo de suyo negativo como es el miedo.

¿madurar es ir teniendo màs miedo, ir llenandose de èl, sin confrontarlo? No, màs bien serìa hacerse consciente de ese miedo -pues aun los inmaduros lo tienen, pero dirigido, acentuado, practicado, resuelto de manera egoista, es decir solamente para ellos mismos.

La mayor parte de lo que la tradiciòn nos tiene que decir en este respecto està en el famoso sentido comun, dichos, refranes, y sabidurìa de los papas de todos nosotros. Esa sabiduria dice lo que son las cosas importantes en la vida son la salud, dinero y amor, en ese orden y no en otro. Esta es la sabiduria que todos poseemos, de hecho no es nuestra, repito, es de nuestro cuerpo, y su valor fundamental y màximo es la seguridad. Si esta seguridad se busca en comunidad y no en lo individual es muy probable una sociedad màs o menos satisfecha en tèrminos teòricos. Esta es la sabiduria de los diez mandamientos, conservadora y reaccionaria cuando se le ofende, es la sabidurìa de parte de los estoicos cuando dice Diogenes, cinico pero precursor de ellos, que el filòsofo no debe soñar, sino curar.

Esta es la sabidurìa de Garcia Màrquez y su fermina daza que borrò en un instante y de un manotazo un amor de dos años cuando vio frente a ella al hombre que amaba y no lo juzgo apto y dijo pobre hombre, y de los hermanos de angela vicario que mataron inevitablemente a santiago nasar y la del doctor juvenal urbino cuando antes de morir y con làgrimas en los ojos, le dijo a su mujer con la mirada mas luminosa, màs triste y màs agradecida que le habia visto en mas de 50 años de vida en comùn, que sòlo dios sabia cuanto la habia querido, y la de la gente del caribe que de todo hace fiesta, y la de los àrabes de esas latitudes que lloran a sus muertos a gritos y de todo hombre o mujer que lloran y sufren cuando es debido, y que se casan a tiempo y que despuès de una jornada de trabajo, les parece el mundo un lugar bueno para vivir cuando en un jardin, en el atardecer se sientan a merendar bajo la sombra de un gran arbol con los hijos pequeños y una buena esposa.

Esta es la sabiduria que deberia ser dicha para todos los liberales tontos (tambièn los hay listos) que deberian saber que si bien es cierto que un hombre en lo personal puede ser alguien extraordinario, en conjunto y debido a nuestro fragil cuerpo, todo hombre tiende a conservarse. Esta sabidurìa corresponde en efecto a un tono elegiaco y hasta cierto punto tibio y timorato, pero para mi es valiosa ahora que estoy convencido que mientras se tenga un cuerpo la humanidad no tiene remedio en el sentido en que las utopias o el budismo o el verdadero cristianismo lo desean, pero que no por eso ha de cesar la lucha ni ha de dejar de haber ches y marcos y budas y jesus.

Pero no no engañemos, esta es la sabiduria de la mayoria, y cada vez que salgamos a la noche hemos de sentir su llamado a encarnarse en nosotros, o cada vez que algo nos asusta o que tenemos una pesadilla o que nos sentimos solos. Y no se mencionen ahora las tragedias del mundo y las tragedias personales. Lamentablemente esta tendencia del hombre a conservarse no le viene por consciencia sino por inercia, y cada vez que alguien llega estas conclusiones cree haber descubierto el hilo negro. La razòn es simple, la arrogancia del hombre moderno que deja a los individuos con la idea que leer estas enseñanzas dejadas por escrito por hombres sabios y compasivos es signo de estupidez y enajenaciòn pasiva: repito, arrogancias de adolescentes dizque rebeldes.

La mayor parte de lo que dicen los filosofos actuales desde sus trincheras con queso y vino a la mano, lo han dicho con mayor simplicidad y compasiòn por la gente que no sabe ni entiende de filosofias (que es la inmensa mayorìa) los jobs y los moises y los mahomas y los eclesiastès y repito, parte de los estoicos. El hecho de que un hombre sabio decida menospreciar sin compasiòn por los demàs, esta sabiduria de puertas cerradas, simplemente porque ha decidido vivir con puertas abiertas, hace que dude de que sea sabio. Desde este punto de vista soy conservador , premoderno y tradicionalista, y no he de decir màs que despuès de mis años de vida considero que, dado que deseo sufrir lo menos posible, lo mas conveniente es comportarse desde un minimo ètico compartido, y vigilar los pensamientos, y las palabras y las acciones y agradecer la gran compasiòn de quien dio un tal noble octuple sendero y unos tales diez mandamientos y la obligacion de socorrer al peregrino y de ayudar al que esta solo y necesitado y la de nunca faltarle el respeto a nadie.Todo esto me hace estar seguro que si a mi me dijeran que diera una soluciòn para los problemas del mundo diria sin dudarlo que todos nos hicieramos musulmanes.
Esto es "El mundo es sagrado"

2.- Ahora bien, asi como Padmasambhava dijo que aunque su compresiòn era tan vasta como el espacio, su respeto a la ley del karma era tan fino como granos de arena, y asi como los grandes rabinos, sabedores de que los grandes secretos de los mìsticos estan al alcance de sòlamente unos pocos, recomiendan a su comunidad en general simplemente amarse los unos a los otros; se puede intentar trascender el miedo, aun sabiendo que son pocos los pueden hacer, e ir cultivando con sumo esfuerzo, autodominio al principio y espontaneidad al final, una actitud de confianza, una vida basada no en la seguridad sino en la confianza plena.

Vivir con las puertas abiertas, para que entre y salga el que quiera. Esta es la confianza de Sòcrates, que bebiò la cicuta con ecuanimidad y espìritu de bùsqueda, y la de Diògenes cuando tiro su escudilla por considerarla un lujo superfluo al ver a un niño tomar agua con su mano, y la de todo caeiro y casi todo girondo. esto es derramarse con soltura hacia el mundo, fluir con las circunstancias. esta es la sabiduria de Jesus de Nazareth, de absoluta entrega y de absoluta reverencia por la vida, en cualquiera de sus manifestaciones, y no solo en aquellas que nos son favorables o seguras. esta es la sabiduria que todo lo reverencia en tanto misterio, y la que prefiere callar y saber que el silencio en sonrisa para el projimo es la actitud mas respetuosa a Dios, o simplemente la màs adecuada ante la imposibilidad de responder por què es el ser y no màs bien la nada. Esta es la sabiduria del budismo pero no en su primer Dharmachakra (las cuatro nobles verdades), sino en la de su segundo, las enseñanzas de la Prajnaparamita, el corazòn de la perfecciòn de la sabidurìa, esto es el modo de vida de los bodhisattvas. Esta sabiduria no entierra a sus muertos y los llora a gritos, sino que deja que los muertos entierren a sus muertos, lo deja todo, y sigue a la confianza, es la de quien deja nombre y padres y mujer por seguir un llamado por completo incontestable, el del nirvana aqui y ahora y el del supremo gozo de saber que en cielo o en infierno el mayor y unico bien por ser milagro, regalo y siempre de los siempres absoluto misterio, es el de la consciencia que los goza o los sufre.

Desde este punto de vista soy absolutamente liberal y contestatario, por decirlo en tèrminos polìticos y dirè sin lugar a dudas que lo mejor a hacer en la vida es cultivar el camino del autoconocimiento en tèrminos del Dharma incomparablemente profundo e infinitamente sutil. No hay mucha oportunidad de que esta sabidurìa este al alcance de todos, de la mayoria, y tampoco hay muchos ejemplos de ella, cuando menos no expuestos tan asombrosamente en contra corriente como lo hace el Budismo. Es producto de nuestra etapa civilizatoria que las instituciones respeten pero oculten estos refinados productos del llamado misticismo. Sus palabras son oscuras como dice Borges, y en un mundo en donde nos reconocemos por palabras es natural que no este al alcance de todos, ni en posibilidad, ni en comprensiòn, ni en pràctica ni en logro. Desde esta sabiduria de puertas abiertas hay que saber que no hay nada que temer, ni nada que lograr, que todo seguira su curso sin nosotros, o sin la tierra misma. Dejemos todo, -no hay otra posibilidad-, a la ley del karma y no a nuestras sabiondas voluntades personales o sociales, a fin de cuentas, històricas, contingentes, falaces. desde aqui no hay diferencia en pedir o no pedir a un Dios, o en sostener una relaciòn creador -creatura, sino que todo ello queda en suspenso. Toda afirmaciòn o duda es una falta de respeto al misterio absoluto. Desde aqui podemos preguntar una sola cosa, y luego callar, sonreir y seguir caminando: ¿Que puedo yo preguntar, que alguien pueda responder? ...Somos hombres, duramos poco, y es enorme la noche. Una buena opciòn para convertirnos en seres con casa abierta es hacernos todos budistas mayahanas.
Esto es: La vida es una aventura.

3.- "Pero pocos, muy pocos, los que no tienen casa". Desde este punto de vista hay poco que decir, y mal. El budismo del tercer dharmachakra es uno de los pocos ejemplos sistemàticos. Vida para pocos, verdadera vida. Mientras que la sabiduria de puertas abiertas es apta para todo el que desee seguir verdaderamente y sin limites a jesùs o a buda, la sabidurìa de los que no tienen casa no es para ningùn seguidor, sino para los jesus o los budas en persona. Poco se ha podido decir, y siempre en sentido negativo, tangencial: No hay camino, no hay escencia, no hay secreto, no hay meta, ya todo està dado, pero ¿lo estamos recibiendo?. Es convencerse de la omniprescencia del ahora, sin el cual nada es posible, y en el cual todo esta siendo. Tal vez en este camino solo Hui neng, Sosan, Joshu, probablemente Ekhartd. conocidos y famosos, algunos otros, en efecto, muy pocos. Ocultos, esperemos que bastantes, en este mundo o en otros.
Esto es "La mente es Infinita"
Me dices que no hay cuentos para ti en este blog y yo me digo -es cierto, que imbécil- y lo reconozco ante ti también; porque sobre eso funcionamos tu y yo. ¿No es verdad?. Una especie de saber total del otro.
Nunca dos personas tuvieron menos posibilidades de engañarse entre ellas. Nunca hubo tanta complicidad tan natural entre dos, como la que hay entre un grito y una caverna que repite un eco idéntico.
De lejos es como estamos más cerca. Eres unas letras apareciendo en una pantalla, y una pequeña foto del lado derecho, cambiante y transparente. Mi noche es tu mañana y tu número de amores es mi número de fracasos.
Yo te busco porque tus éxitos y éxtasis los quiero sentir míos, tu porque de entre mil huellas reconoces las que son mías, y te parece que son similares a las tuyas.
¿A dónde iran a parar, a qué noche, a qué cámpos aquellas preguntas que comienzas y que yo recojo del aire donde las dejas, y hago mías?
Si de suspiros se ganara en la vida habriamos vencido hace no sé cuántos años. Si el enamorarse fuera una competencia seríamos enemigos titánicos.
Ese es nuestro talento, casi cualquier nimiedad en alguna persona nos abisma en un amor hacia ella tan grande como una pesadilla, como un lago sin fronteras. Pero luego todo se evapora.
¿Nos evaporaremos, y en eso consiste nuestra urgencia? ¿Tendríamos la capacidad de decirnos la verdad y no herirnos? La tenemos, estoy seguro.
A veces pienso que nunca soy yo mismo sino cuando sé que del otro lado del desastre estas tú, que no te asustas de este que soy. Si esto es así entonces canto por la existencia de estos milagros privados, milagros invisibles, de esos que lleva uno en la mirada a todas partes. Puedes también ser tú misma ante mi, que tampoco me asusto, al contrario, río, reímos.
Tus ojos y mis ojos, en mundos distintos, coordinados por esos milagros singulares, esquivan por instinto la mirada de un mundo acobardado, timorato, tibio.
Si yo muero quedas tú, y el mundo puede seguir.
Si tu mueres -pero no morirás, pues ese es tu mandamiento- quedaré yo para reconocer cómo este mundo se va yendo de aqui, haciéndose cada vez más, solamente un rumor agónico, sin salvación posible.
-Me siento como caminando entre nubes-


¡La muy cabrona me dijo eso! y yo, claro, como un soberano pendejo haciéndome el interesado. No mames, me cae que mi cuate el venezolano tenía razón cuando me dijo que esa vieja era el típico boiler, que no más calienta el agua y que luego no se baña. Eso mismo me dijo mi amiga Sophie y dijo que hasta le caía bien porque se parecía a ella. Pero carajo, una de dos, o de plano tiene el corazón bien negro y me dice esto para hacerme sufrir, o bueno, quiere conservar mi amistad y me cuenta de un tipo al que sí le va a hacer caso, aunque sabe perfectamente que yo estoy que doy las nalgas por ella. Mi lado racional, el que intenta ser maduro y compasivo me dice respétala, es una persona como tú, y si no quiso contigo pues ni modo, pero ella valora tu amistad y quiere hacerte su confidente y cosas asi. Por supuesto el lado contrario dice jija de la chingada vieja cabrona, mustia, ¿no que muy santa?. Si ya me lo decian mis cuates, todas las viejas son iguales.



Es mi historia típica, el clásico buey que le hacen ojitos y ya por eso piensa en el amor de toda la vida y en toda una existencia juntos, de la mano, muriendo uno en los brazos del otro mientras el que agoniza dice: "sólo dios sabe cuanto te quise". No mames, y toda esta chaqueta mental solamente porque me saludó primero que yo a ella. Chingao, leer tanto al pinche Gabo neta que me hizo daño, o no sé, tal vez fueron las peliculas de Walt Disney, sobre todo la de la Bella y la Bestia y jaladas similares, como Yolanda vargas Dulché y sus novelitas ilustradas. Neta que un dia de estos los voy a demandar por daño psicológico y les voy a pedir una lanota de indemnización.



El asunto es que desde enero comencé a perrearla. Noté que cuando llegué al salón acompañado de un cuate, -que por cierto luego resultó que también estaba enamorado de ella y cuando supo que yo igual, se le hizo de lo más normal dejar de hablarme; pendejo- ella ya estaba alli, sentadita con las piernas juntitas, muy mona la muy cabrona, y me sonrió como si hubiera visto a un sol. Carajo, uno no aprende me cae. Ya luego descubrí que esa pinche sonrisita y los mismos ojitos se los hacia a todo el mundo, y aunque lo descubrí esa misma semana, ¡ah pues no! ahí tienen a su pendejo, ya enamorado y contándole a todo el mundo que el amor de su vida habia llegado y que era asi y asado y que su pelo abundante y no se qué, y que estaba bien buena y era muy gentil y noble y sus nalgas respingonas y no me acuerdo ya que tantas mamadas que por supuesto resultaron ser falsas. Bueno, si tiene las nalgas respingonas, ¿o respingadas, se dice?



Por supuesto todo el mundo me advirtió -cada uno a su manera- que debia irme con cuidado, que estas chavas no son como las de México, que son muy cabronas y bla bla bla. Yo, -neta que no me madreo a mi mismo porque eso aumentaría mi pendejez- les decia no, van a ver, me voy a ligar a esta vieja y se van a cagar de envidia, ya verán cabrones la piel con la que voy a tapar por las noches, y cosas así, ya saben, las cosas típicas que se dicen en estos casos. Bueno no tan típicas porque cuando mis amigos los más gañanes me decían ¿ya te la cogiste?, yo me hacia el indignado y les echaba una perorata sobre el verdadero amor y sobre lo que es una relación madura, y luego platicaba durante horas con mis amigas de lo que son los sentimientos femeninos, de cómo debía comportarme con ella, de que debía respetarla y hacerla sentir como una princesa y cumplirle sus gustos pero al mismo tiempo hacerla sentir que estaba con alguien que la protegería y que la defendería de las adversidades de ésta -en ese tiempo misteriosa, ahora pinche- vida. Y yo me crecía y hacía planes y ya hasta estaba planeándolo todo para llevarla a México y presentársela a mi familia, y pidiendo a mis cuates los alivianados e intelectuales consejos sobre a dónde llevarla y sobre hotelitos y lugares mágicos de esos que abundan en México, y a los que uno nunca va por tacaños, pero que, ¡eso si! cuando una vieja te apendeja ahi vas a despilafarrar tu dinero y a pensar que eres bien chingón ligando cuando en realidad ella te escogió a ti. Mi pendejez llegó a tanto que hasta se me fué el sueño. ¡Chingao que puta vergüenza!, me despertaba yo a eso de las 4 am, ¡yo, que siempre he dormido como un oso en invierno!, y daba de vueltas en la cama y concluía que estaba yo enamorado de verdad, dizque por primera vez de una manera madura y adulta, y sentía bonito todo ese proceso de angustia, y me iba todo desvelado, ojeroso y con cara de pendejo a la calle, a ver lo bonita que es la vida y los árboles y el viento y hasta ya no tenia ojos para las miles de reinas que ve uno todos los dias en la ciudad. ¡Hasta me compré un celular, chingao! y todo el mundo se sorprendió de esto porque yo habia difundido a los cuatro vientos que iba a vivir sin esos apegos de la vida moderna. A medio día en la facultad, y por las noches en mi casa, me ponía a leer novelas románticas y a escribir cuentos y poemas por los rincones teniendo en la jeta una sonrisita de pendejo y suspirando cada 20 segundos.



Ella por supuesto lo sabía todo, y bueno, la verdad es que no me trató tan mal, sabiendo que yo me la queria echar al plato y sabiendo que me iba a decir que no. La invité seis veces, si carajo, ¡seis! veces y aunque toda alegre y sonriente siempre me decía que si, me cancelaba la cita a última hora con los pretextos más ojetes. Un día que le dije ¿por fin cuando vamos a ir al cine?, ella me contesto que cuando quisiera, y yo, que ya para entonces estaba un poco desapendejado le dije no, no es cuando yo quiero porque te he invitado ya varias veces y siempre me cancelas. La muy cabrona se rió, ¿me explico?, ¡sabía sus pecados la muy cabrona y se divertía mucho con ellos!, no paró de reir y de tocarse el pelo. Ah, chingada madre; bien dijo el pinche Al Pacino en una movie: "vanity vanity, my favorite sin". Quedamos de ir por fin al cine el sábado siguiente y creo que no es necesario aclarar que me canceló.




Luego incluso me tuve que tragar todititas sus confidencias y que está muy feliz y emocionada y que ya tenía tiempo que no se enamoraba asi -toma pendejo- y que la aconsejara sobre lo que debía hacer y la manera correcta de comportarse con el tipo este, que por cierto es un pinche escuincle que en menos de lo que se dice vieja cabrona se la torteó y la dejó toda apendejada.
Estoy sentado frente al piano. Toco una pieza que no puedo recordar, estoy solo, por la tarde, la tarde está nublada. A mi derecha siento una presencia opresiva. Volteo rápido y sólo alcanzo a distinguir una sombra, o un movimiento que yo percibo como una sombra. Siento un poco de miedo pero decido olvidarlo y sigo tocando mi pieza. Creo que recuerdo de cuál se trata. Lo más seguro es que sea una fantasia en do menor de bach, bellisima, mi última adquisición. Me concentro en ella y me olvido de lo demás, de la sombra a la derecha, de la tarde nublada, de la soledad. En este momento percibo claramente una sombra a mi izquierda, esta vez es indiscutible, hay alguien sentado a unos pasos de mi, mirándome. Siento como se me contrae el estómago, siento el miedo en el pecho, siento como se erizan todos mis poros, volteo en un movimiento involuntario, evolutivo, animal, averiguando cuál es la naturaleza del peligro. Soy yo.


Estoy yo mismo, alli, con mi camiseta negra, sentado a mi izquierda a unos pasos. Mi terror no conoce límites.
Samba para ti

Cubierta por el velo
de las diosas de antaño
te revelas siempre
alma que das alegría a los ojos
victoria de la vida sobre la triste humanidad

vacías de pena los corazones

la calamidad
huye
ante tus potencias
y tu voz

se abre el mundo
tras la luz que deja
tu mirada
que atraviesa el mundo hasta mis ojos

abren la felicidad
-esa fragilidad de flor-
tus manos majestuosas
toda tu bellísima
presencia

a cada parpadeo
emerges como de una fuente
entre destellos y voces ocultas

a cada movimiento
despliegas tus formas de diosa
tu compasión

se desprende de tus alturas
tu néctar formador de universos
-estando juntos-
cuando me aniquilas
en estallidos de promesas
de deseos sin fin

se oye el silencio del origen
cuando tengo tu aliento
-ojos cerrados-
inundándome hasta la última célula
en la noche